Portal de voluntariado

Portal de voluntariado

Calendario de eventos

There are no events at this time

Zona privada



AFA en Facebook

Calidad ISO 9001:2008
Bañar y lavar al Enfermo

 

Bañar y lavar al Enfermo

 

  • No introducir estufas eléctricas en el cuarto de baño.
  • Guardar el secador y la maquinilla de afeitar y hacer que los use solamente cuando el cuidador esté delante.
  • Usar alfombras antideslizantes en el interior de la bañera.
  • Si no se dispone de plato de ducha, colocar asideros para ayudarle a que se meta en la bañera. No dejar que el enfermo entre y salga solo de la bañera.
  • Procurar que los grifos de agua caliente y fría estén bien identificados, ya que por lo general los enfermos tienen disminuida la sensibilidad y son muy frioleros por lo que aumenta el riesgo de producirse quemaduras.
  • En el mercado existen los llamados asientos geriátricos para el interior de la bañera, que permiten sentarse si el paciente se cansa o para lavarse los pies. Si no se tiene posibilidad, puede servir un taburete de plástico no muy alto y que mantenga la estabilidad dentro de la bañera.
  • Si el enfermo ya no es capaz de entrar en la bañera, se le puede asear de pie apoyado en el lavabo o en la cama según su grado de detioro general. Para ello, conviene preguntar a un especialista cómo se realiza esta técnica.
  • Además de respetar al máximo la intimidad del enfermo, hay que tener en cuenta sus hábitos higiénicos, es decir, cuándo se afeitaban, cuántas veces a la semana se aseaban, si lo hacían por la mañana o por la noche.
  • Resulta beneficioso hacer del baño un momento relajante y lúdico, por lo que se puede poner música suave, de su época y dejarle que juegue en el agua.
  • No discutir con el paciente la necesidad de bañarse si no quiere hacerlo. Es mejor espera un rato y volver a intentarlo en otra ocasión. Para animarle, conviene reforzar su imagen: decirle lo guapo o lo limpio que va entre piropos.
  • Aprovechar el momento del baño para observar el estado de la piel en busca de heridas, enrojecimientos y hematomas.
  • Ayudarle a secarse bien, sobre todo los pliegues cutáneos, como las ingles, las axilas, los pliegues entre los dedos y debajo del pecho.
  • Invitarle a colocarse delante de un espejo para que termine de arreglarse

 

 

 

 

 
 
Joomla 1.5 Templates by Joomlashack